Desarrollo Psicosocial 0 - 3 años

 Mundo Social 

Soy como un niño que intenta hacerlo todo decirlo todo y serlo todo a un mismo tiempo John Hartford, “Life Prayer”, 1971 

Los lactantes se encuentran abiertos a la estimulación. Empiezan a mostrar interés y curiosidad y sonríen con facilidad a los demás.  Aunque los padres influyen de manera significativa en la vida de los niños, las relaciones con otros niños tanto dentro como fuera del hogar también son importantes, desde la lactancia y en adelante.

Emociones 


Los recién nacidos demuestran claramente cuándo están infelices. Emiten gritos penetrantes, agitan brazos y piernas y ponen el cuerpo rígido. Es más difícil saber cuándo están felices

  • El llanto es la forma más poderosa y, en ocasiones, la única en que los lactantes pueden comunicar sus necesidades. 
  • Las primeras sonrisas tenues ocurren, de manera espontánea, poco después del nacimiento, en apariencia como resultado de la actividad del sistema nervioso subcortical.

 Las expresiones faciales no son el único, ni necesariamente el mejor índice de las emociones de los lactantes; la actividad motora, el lenguaje corporal y los cambios fisiológicos también son indicadores importantes. Es posible que un lactante esté temeroso sin mostrar una “cara de temor”; existe la posibilidad de que el bebé exprese su temor volteándose o alejando la mirada o mediante una aceleración en su frecuencia cardiaca. Existen distintos indicadores que pueden señalar diferentes conclusiones acerca del momento de emergencia de emociones específicas.  

Ocurren cuatro cambios en el procesamiento emocional:
  1. Durante los primeros tres meses de edad, la diferenciación de las emociones básicas se inicia al mismo tiempo que la corteza cerebral se vuelve funcional, momento en que entran en juego las percepciones cognitivas. 
  2. El segundo cambio sucede alrededor del noveno o décimo mes de vida, cuando los lóbulos frontales empiezan a interactuar con el sistema límbico, la sede de las reacciones emocionales.  A medida que estas conexiones adquieren densidad y complejidad, el lactante puede experimentar e interpretar las emociones al mismo tiempo
  3. El tercer cambio sucede durante el segundo año de vida, cuando el lactante desarrolla la autoconcienciación, las emociones autorreflexivas y una mayor capacidad para regular sus emociones y actividades. 
  4. El cuarto cambio sucede alrededor de los tres años de edad, cuando los cambios hormonales en el sistema nervioso autónomo (involuntario) coinciden con la emergencia de las emociones valorativas. 


Desarrollo del apego

 El apego es un vínculo emocional entre el lactante y el proveedor de cuidados, en donde ambos contribuyen a la calidad de la relación y hacen que dicho vínculo sea recíproco y duradero. Desde un punto de vista evolutivo, el apego tiene un valor adaptativo para los bebés al garantizar que se satisfagan sus necesidades psicosociales, así como las físicas (MacDonald, 1998). Según la teoría etológica (véase capítulo 2), los lactantes y sus padres están biológicamente predispuestos a apegarse entre sí y el apego promueve la supervivencia del bebé.
 

Ansiedad ante desconocidos

Desconfianza de personas y lugares desconocidos que exhiben algunos lactantes entre los seis y 12 meses de edad.

Ansiedad de separación

 Angustia que exhibe alguien, por lo general el lactante, cuando se aleja su proveedor de cuidados.

Hacia el final del primer año de vida, a medida que los lactantes comienzan a moverse por sí mismos y a iniciar conductas complejas, experimentan un importante viraje del desarrollo: la capacidad de participar en comunicaciones persona a persona acerca de un evento externo. Ahora pueden participar en una comunión de afectos, y le comunican al proveedor de cuidados cómo se sienten acerca de una situación u objeto y reaccionan a las emociones que perciben en el cuidador 
 

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